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GEOPOLÍTICA · DERECHO INTERNACIONAL · PREMIO NOBEL

Nobel de la Paz 2026 para Navi Pillay, la jueza sudafricana que pasó por el tribunal de Ruanda, la Corte Penal Internacional y la ONU

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Ilustración editorial generada con IA: la Gran Sala de Justicia del Palacio de la Paz, en La Haya, con sus vitrales y jueces con toga negra en el estrado de la Corte Internacional de Justicia; composición conceptual, no es una fotografía de una audiencia real ni retrata a Navi Pillay.

El Comité Nobel noruego premió a la jurista de 85 años, nacida en Durban bajo el apartheid, «por sus esfuerzos para promover la paz y el derecho internacional». Fue jueza del tribunal para Ruanda y de la Corte Penal Internacional, alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos y hoy integra la Corte Internacional de Justicia en el caso por genocidio contra Myanmar.

Fuentes: Comité Nobel noruego, comunicado del Nobel de la Paz 2026 (9/10/2026), CNN, Khaleej Times y ONU, comisión de investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado (16/9/2025).

El Comité Nobel noruego otorgó este viernes en Oslo el Premio Nobel de la Paz 2026 a la jurista sudafricana Navanethem «Navi» Pillay «por sus esfuerzos para promover la paz y el derecho internacional». Según el comunicado oficial, la premiada «ha sido decisiva para que se juzguen los crímenes de guerra, los crímenes de lesa humanidad y el genocidio».

Pillay nació el 23 de septiembre de 1941 en Durban, en una familia de origen tamil indio, bajo el apartheid. Como abogada defendió a Nelson Mandela y a otros opositores al régimen de segregación, recuerda el comité, y luego fue jueza del Tribunal Superior de Sudáfrica. El premio no se comparte: es para ella sola.

Una carrera en los tribunales internacionales

Entre 1995 y 2003 fue jueza del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, que presidió desde 1999; de 2003 a 2008, jueza de la Corte Penal Internacional, y entre 2008 y 2014, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Hasta fines de 2025 presidió la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado, que en septiembre de ese año concluyó que Israel cometió genocidio en Gaza, una conclusión que el gobierno israelí rechazó. Hoy es jueza de la Corte Internacional de Justicia, en La Haya, en el caso en el que Myanmar está acusado de genocidio contra los rohinyás, al que llegó como jueza ad hoc designada por Gambia.

El comité destacó dos precedentes del tribunal de Ruanda. Cuando esa corte estableció que la violación y la violencia sexual pueden constituir crímenes de lesa humanidad y también genocidio, la influencia de Pillay fue «un factor significativo». Y en ese mismo caso, por primera vez, un acusado enfrentó cargos de incitación a cometer genocidio sólo por difundir propaganda.

Ilustración editorial generada con IA: una sala de audiencias como la del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, en Arusha, con el estrado bajo el emblema de las Naciones Unidas e intérpretes en sus cabinas; composición conceptual, no es una fotografía del juicio real.

Por qué importa

El comunicado fue también un mensaje político. El comité advirtió que «el sistema de derecho internacional está bajo una enorme presión y sus instituciones, bajo ataque», y describió «un giro hacia la política de poder a expensas de los marcos legales». «La paz requiere justicia», resumió, y elogió a los jueces que «custodian la delgada línea roja entre el orden y el caos» en un momento en que, señaló, «son sancionados». La referencia coincide con las sanciones que Estados Unidos aplicó desde 2025 a jueces y fiscales de la Corte Penal Internacional.

El texto admite que el orden basado en reglas «nunca fue perfecto» y que las grandes potencias a menudo eludieron su responsabilidad, pero sostiene que cada vez más conflictos se tramitan por la diplomacia, los tratados y los mecanismos legales. El comité recordó que el primer Nobel de la Paz se entregó hace 125 años y que el derecho internacional como vía para resolver conflictos es un tema recurrente del premio.

Ilustración editorial generada con IA: periodistas y camarógrafos de espaldas frente a un atril en una sala como la del Instituto Nobel Noruego en Oslo, a la espera del anuncio del Nobel de la Paz; composición conceptual, no es una fotografía del anuncio real.

Qué sigue

Este año hubo 287 candidaturas, 208 personas y 79 organizaciones, según el Instituto Nobel. El galardón es de 12 millones de coronas suecas, como el resto de los Nobel de 2026, y se entrega en Oslo el 10 de diciembre, aniversario de la muerte de Alfred Nobel.

Es el quinto Nobel de la semana, después de Medicina (optogenética), Física (Francis Halzen e IceCube), Química (Henri Kagan y Kenso Soai) y Literatura (Anne Carson). La temporada cierra el lunes 12 de octubre con el premio de Economía.