La soja cayó a US$ 438 en Chicago, su menor precio desde agosto, y acumula bajas en 17 de las últimas 21 ruedas: la cosecha de EE.UU. y Sudamérica aprietan a los productores argentinos

La posición noviembre perdió US$ 3,58 por tonelada este miércoles. Analistas citan los buenos rindes en Estados Unidos, la menor molienda y una producción esperada de 53 millones de toneladas en la Argentina y 180 millones en Brasil. Una baja de US$ 20 quita US$ 48 por hectárea en un lote del sudeste bonaerense.
La soja de la posición noviembre de 2026 cayó US$ 3,58 este miércoles 4 de noviembre en la Bolsa de Chicago y cerró en US$ 438,44 por tonelada, el precio más bajo desde el 14 de agosto, según La Nación. Terminó en baja 17 de las últimas 21 ruedas y sólo subió en cuatro. En Argentina, los analistas advierten que el recorte llega con buena parte de los costos de la campaña ya definida.
La principal explicación que dan los analistas consultados por ese diario es la oferta. Nehuén López, de Grassi SA, señala que en Estados Unidos ya se cosechó 88% de la superficie, un avance parecido al promedio de cinco años, y que los relevamientos a campo «sugieren muy buenos rendimientos». Si la producción estadounidense termina por encima de lo previsto, dice, habría más grano disponible.

Qué más presiona el precio
López suma otros dos factores. La industria de Estados Unidos molió 5,41 millones de toneladas en septiembre, menos que los 5,46 millones que esperaba el mercado y que los 5,70 millones de agosto. Y los fondos de inversión mantienen posiciones netas compradas en Chicago: si deciden vender, habría más presión a la baja.
Del lado de Sudamérica, López toma para la próxima campaña unos 53 millones de toneladas en la Argentina y al menos 180 millones en Brasil, y calcula que en el mercado argentino quedan entre 15 y 17 millones de toneladas sin comercializar. Todo depende del clima. Luciano Bilbao, de Gestor Max, coincide con ese diagnóstico.
Cuánto se pierde por hectárea
Bilbao hace una cuenta con un lote de soja de primera en el sudeste bonaerense, con un rinde esperado de 24 quintales: una baja de US$ 20 por tonelada significa US$ 48 menos de ingreso bruto por hectárea. En maíz, con 80 quintales, la misma baja quita US$ 160. Es un ejemplo del analista, no un dato de todo el país, y el efecto final depende de cuánto se traslade al precio local.

«Producir más no necesariamente significa ganar más», dijo Bilbao a La Nación, y advirtió sobre el riesgo de seguir evaluando negocios con precios que ya no reflejan el mercado. López recuerda que el precio todavía está por encima de los US$ 415 que tocó en junio y de los US$ 390 de enero, y que por eso aún podría caer más.
La baja de los granos ya venía apareciendo: en octubre, Devengado contó que la soja y el maíz marcaban mínimos en Chicago mientras el trigo batía récords en el A3. Lo que sigue: la demanda internacional, el avance de la siembra sudamericana y el precio en el mercado local.
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