Trump frenó el organismo de seguridad de IA que impulsaba Hassabis, tras las objeciones de Zuckerberg, Musk y Huang
Donald Trump no avanzó con la creación de un organismo de estándares de seguridad para la inteligencia artificial estilo FINRA, después de que Elon Musk (xAI/SpaceX), Mark Zuckerberg (Meta) y Jensen Huang (Nvidia) se comunicaran por separado con él para pedirle que lo frenara, según reveló el Wall Street Journal en "Inside the White House Tussle to Sway President Trump on AI", publicada el 17 de septiembre. La reconstrucción del WSJ fue recogida también por otros medios, entre ellos Forbes y Yahoo Finance, en una discusión que Devengado viene siguiendo desde que se conoció la propuesta.
El organismo en cuestión fue planteado en julio por Demis Hassabis, CEO de Google DeepMind, como una asociación público-privada financiada por la industria y modelada en la FINRA, la organización autorregulada que supervisa a los brokers de Wall Street bajo la órbita de la SEC. Según esa propuesta, el organismo testearía riesgos de ciberseguridad, biológicos y de "engaño" en los modelos de frontera hasta 30 días antes de su lanzamiento público, con participación inicialmente voluntaria y la posibilidad de volverse obligatoria más adelante, bajo supervisión estatal. Devengado ya había reportado, el 15 de septiembre, que Zuckerberg —que no participa de las negociaciones privadas que OpenAI, Anthropic y Google mantienen desde julio para crear su propio organismo de seguridad— le había pedido por teléfono a Trump que no respaldara la iniciativa de Hassabis. Lo nuevo ahora es que, según el WSJ, Musk y Huang se sumaron a ese pedido y que Trump no avanzó con el organismo.
Según consignó Forbes, Zuckerberg argumentó públicamente que la competencia de mercado y la responsabilidad legal ya generan incentivos suficientes para que cada laboratorio cuide la seguridad de sus propios modelos, sin necesidad de un organismo externo. Huang, por su parte, sostuvo que velocidad y seguridad no son incompatibles y que "no necesitamos nuevas leyes, no necesitamos nuevas regulaciones". La posición de Musk es más matizada: había respaldado públicamente el llamado de Dario Amodei (Anthropic) a una desaceleración coordinada del desarrollo de la IA, pero según el WSJ también se opuso puntualmente a este organismo regulatorio específico.
El temor que compartían los tres, de acuerdo con la reconstrucción de Forbes, era que un organismo con ese diseño terminara concentrando el poder de fijar estándares en manos de OpenAI, Anthropic y Google DeepMind, los mismos laboratorios que impulsan la iniciativa y que ya vienen de negociar en privado, desde julio, la creación de un organismo conjunto de seguridad propio —conversaciones que, según fuentes citadas por CNN Business, continúan "con o sin la administración Trump".
El episodio profundiza una división pública entre los principales CEOs de la industria sobre cómo manejar los riesgos de la IA de frontera, que además del capítulo de Hassabis incluyó en los últimos días el pedido de desaceleración de Amodei, el rechazo de Zuckerberg a esa propuesta puntual, y la advertencia en el mismo sentido de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Con el organismo de Hassabis frenado del lado de la Casa Blanca, la coordinación entre laboratorios sobre seguridad de IA sigue dependiendo, por ahora, de esas conversaciones privadas entre OpenAI, Anthropic y Google.
Comentarios
Participá con respeto. Los comentarios se publican al enviarlos.