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TECNOLOGÍA · OPENAI · FBI

El FBI detuvo a un ingeniero saudí de OpenAI acusado de esconder un dispositivo de grabación en una sala de reuniones de los ejecutivos

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Ilustración editorial generada con IA: una sala de conferencias ejecutiva vacía de OpenAI al anochecer, con el logo de la compañía en la pared y, en primer plano, un pequeño dispositivo conectado a un puerto USB en la parte trasera de un televisor; composición conceptual, no es una fotografía de la oficina ni del dispositivo real.

Abdulrahman Alfozan, de 35 años, está acusado de intentar interceptar conversaciones en la sede de OpenAI en San Francisco. La fiscalía federal habla de «seguridad nacional»; la empresa dice que no hay indicios de que haya accedido a los pesos de sus modelos.

Actualización 19 de octubre, 21:10 ART: El juez magistrado federal Alex Tse rechazó este lunes el pedido de la defensa de liberar a Alfozan bajo arresto domiciliario, por lo que seguirá detenido, informó AP. En un memorando presentado el domingo, la fiscalía sostuvo que el ingeniero estaba a «meros días» de viajar a Arabia Saudita cuando fue arrestado y que su esposa y su hijo salieron del país al día siguiente de la detención con pasajes de ida comprados por un funcionario militar saudí. Según los fiscales, Alfozan tiene «recursos abundantes», al menos dos cuentas bancarias en Arabia Saudita y «lo que parece ser un apoyo considerable de un gobierno extranjero».

La fiscalía también afirmó que Alfozan mantenía «comunicación frecuente» con un miembro de la familia real saudí que intentó reiteradamente sumarlo a un emprendimiento de inteligencia artificial que se lanza en ese país, y que el ingeniero le dijo que no dejaría OpenAI hasta que se consolidaran sus acciones. Los fiscales no dijeron qué pensaba hacer con las grabaciones. Según AP, OpenAI describió el dispositivo como sofisticado, diseñado para evitar ser detectado y con cifrado avanzado, y dijo tener pruebas de que Alfozan planeaba instalar otros en la oficina; el ingeniero fue despedido tras su arresto.

Su abogado, William Pernik, argumentó que su cliente tiene fuertes lazos con Estados Unidos —vive allí hace 15 años y estudió en el MIT y en Berkeley—, ofreció como fianza casi la totalidad de sus bienes, alrededor de US$ 1 millón, y dijo que los pasajes de la familia se habían comprado semanas antes para pasar en Arabia Saudita una licencia por paternidad. El juez se mostró escéptico y preguntó si el gobierno saudí no le reembolsaría la fianza si huía. Alfozan está acusado de usar o intentar usar un dispositivo para interceptar comunicaciones orales, delito que prevé hasta cinco años de prisión.

La fiscalía federal del Distrito Norte de California anunció este martes 13 de octubre la detención de Abdulrahman Alfozan, un ciudadano saudí de 35 años que trabajaba como ingeniero en OpenAI desde julio de 2025, acusado de usar o intentar usar un dispositivo para interceptar comunicaciones orales en la oficina de la compañía en San Francisco. El FBI lo arrestó el viernes 9; el martes compareció por primera vez ante un juez federal y sigue detenido. La audiencia sobre su detención está fijada para el 19 de octubre, ante el juez magistrado Alex G. Tse.

Según la denuncia, alrededor del 30 de septiembre el personal de OpenAI encontró un dispositivo de grabación de audio oculto, conectado a un puerto USB en la parte trasera de un televisor de una sala de conferencias de los ejecutivos. Los investigadores creen que fue instalado cerca del 28 de septiembre y su contenido estaba cifrado. Las cámaras de seguridad muestran a Alfozan cerca de esa sala en varias fechas, aunque no tenía autorización para entrar, de acuerdo con el comunicado del Departamento de Justicia.

Ilustración editorial generada con IA: una cámara de seguridad de techo en un pasillo de oficinas de OpenAI de noche, con el logo de la compañía en una pared de vidrio y una figura anónima de espaldas que camina hacia una sala de reuniones; composición conceptual, no es una imagen de las cámaras del caso.

Qué dice la acusación

Antes del hallazgo, Alfozan habría hecho consultas sobre la distribución del edificio y sus salas de reunión, y en una cuenta de un chatbot vinculada a su esposa aparecieron pedidos para construir e instalar un grabador de audio, según la fiscalía. El 5 de octubre, siempre según la denuncia, miró detrás del televisor; ese mismo día, la seguridad de OpenAI encontró un segundo dispositivo similar en un bolso que había dejado sin vigilancia en otra sala. En esas reuniones se discutía con frecuencia información confidencial sobre la hoja de ruta de productos, la investigación y la relación con el gobierno, según los fiscales citados por Engadget sobre la base de la denuncia reseñada por The San Francisco Standard.

«Para nosotros es una cuestión de seguridad nacional», dijo el fiscal federal Craig Missakian. El comunicado incluye además declaraciones del director del FBI, Kash Patel, y del agente especial a cargo de la oficina de San Francisco, Scott Schelble. El cargo, previsto en el título 18 del Código de EE.UU. (sección 2511), prevé hasta cinco años de prisión, una multa de hasta US$ 250.000 y tres años de libertad supervisada. La denuncia es sólo una acusación y Alfozan se presume inocente; ni él ni su abogado pudieron ser contactados por TechCrunch.

Qué dice OpenAI

En un mensaje en X, OpenAI dijo que usó sus propios modelos de IA para entender el dispositivo, al que calificó de «sofisticado», y que no hay indicios de que el empleado haya accedido o extraído sin autorización los pesos de sus modelos; según Engadget, la compañía tampoco tiene indicios de acceso a datos de clientes ni a código fuente. A TechCrunch le describió un aparato con cifrado avanzado, capacidad de monitoreo de audio y un mecanismo de transferencia de datos diseñado para evadir los controles. El vocero Nate Evans confirmó que Alfozan trabajaba en el equipo de producto. La empresa lo despidió y derivó el caso al FBI.

Ilustración editorial generada con IA: un agente del FBI de espaldas, con campera azul, camina junto a una camioneta oscura frente al edificio federal Phillip Burton y la corte federal de San Francisco al atardecer; composición conceptual, no es una fotografía del arresto.

Ni el comunicado oficial ni la cobertura citada vinculan el caso con un gobierno extranjero: la acusación menciona a Arabia Saudita sólo como la nacionalidad del detenido. El expediente lo lleva la sección de Seguridad Nacional, Ciberdelitos y Procesamientos Especiales de la fiscalía. El próximo paso es la audiencia del 19 de octubre, en la que el juez decidirá si Alfozan sigue detenido mientras avanza el proceso.

Fuentes: Departamento de Justicia (Distrito Norte de California), TechCrunch, Engadget, The San Francisco Standard.