IREN admite que más de US$ 4.000 millones en ingresos anualizados se corren a 2027 por un pedido de Microsoft, y la acción sube tras caer 55% en un mes

Los ingresos del trimestre fiscal subieron 66% contra el anterior, a US$ 228 millones, por encima de lo esperado. La nube de IA llegó a US$ 200 millones. La empresa perdió US$ 263 millones y necesita conseguir otros US$ 6.000 millones.
Actualización 5 de noviembre, 21:31 ART — Microsoft aprieta a las neoclouds. Microsoft endureció el control sobre algunos proyectos de Nebius, IREN y Nscale, se aleja de los que considera riesgosos y debate internamente si firmar nuevos contratos con estas firmas, según Bloomberg, citado por Reuters. Prioriza sus propios centros de datos, aunque no descartó del todo nuevos acuerdos, y un vocero habló de flexibilidad y de combinar instalaciones propias, alquiladas y de terceros. En la rueda, IREN cerró cerca de −17%, Nebius −14% y CoreWeave −10%. No leímos completa la nota de Bloomberg.
IREN, la exminera de bitcoin convertida en proveedora de nube para inteligencia artificial, informó este jueves que más de US$ 4.000 millones de ingresos anuales recurrentes que esperaba para 2026 se corren al menos a enero, y quizá a febrero, según CNBC. La empresa lo atribuyó a «un cambio pedido por un cliente y a los tiempos de los proveedores».
En la conferencia con analistas, el co-CEO Daniel Roberts dijo que el cliente es Microsoft. «Pidieron reconfigurar y mejorar parte de la infraestructura de red, y el propósito era habilitar los 200 megavatios de capacidad para atender estos modelos de frontera de última generación», explicó. IREN afirma que ese objetivo de US$ 4.000 millones está totalmente contratado y financiado.

El trimestre. En su primer trimestre fiscal de 2027, los ingresos subieron 66% contra el trimestre anterior, a US$ 228 millones, frente a los US$ 221 millones que esperaban los analistas, según LSEG. La nube de IA más que se duplicó, a US$ 200 millones; el resto viene de la minería de bitcoin. La pérdida neta se redujo a US$ 263 millones desde US$ 684 millones. El informe no incluye cifras de hace un año. La cartera de contratos creció 22%, a US$ 20.300 millones, con cerca de dos tercios en clientes con grado de inversión.
La duda es el financiamiento. IREN planea gastar US$ 15.000 millones en lo que queda del ejercicio: US$ 9.000 millones ya tiene en caja y financiamiento comprometido, y otros US$ 6.000 millones son un objetivo «sujeto a las condiciones del mercado». Roberts lo reconoció: «Los mercados de capitales se volvieron más selectivos en las últimas semanas, y las preguntas pasaron de cuán grande es el contrato a si se puede entregar, financiar y operar con ganancia». También dijo a CNBC que hay «una desconexión» entre lo que se ve en el mercado y lo que ve en los clientes.

Por qué importa: la acción subió en la operatoria posterior al cierre, pero venía de caer 26% desde las elecciones y 55% en un mes, en medio del derrumbe tecnológico de este jueves. CNBC señala que crece el temor de que las empresas que queman caja y dependen de deuda no puedan cumplir si suben las tasas y los prestamistas se retiran. Es la segunda señal del día sobre Microsoft: Data Center Dynamics ya había informado que rechazó ampliar su capacidad con Nscale en Texas. Qué sigue: los resultados de CoreWeave el martes, que cayó 60% en un mes, y los de Nebius el jueves próximo, que cedió 48%.
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