Irán festeja la derrota de Trump: «Los estadounidenses dijeron NO A LA GUERRA», dice Ghalibaf, que amenaza con una «pesadilla»; Jamenei pide no esperar cambios y Trump insiste: «Lo volvería a hacer»

Analistas citados por Al Jazeera creen que el resultado endurecerá a Teherán en sus condiciones para reabrir Ormuz. Trump admitió que la guerra pesó en la derrota. Los demócratas podrían votar para frenarla, pero un veto exige dos tercios para ser revertido.
Las autoridades de Irán presentaron la derrota republicana del martes como un rechazo de los estadounidenses a la guerra. «Por conciencia o por el costo de vida, los estadounidenses dijeron NO A LA GUERRA, y respaldamos ese mensaje», escribió en X el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, que encabezó la delegación iraní en las negociaciones con Washington. Y advirtió: «Si el gobierno de EE.UU. traiciona la voluntad de su pueblo para servir a sus financistas y extorsionadores, aprenderá que nuestro NO viene con una pesadilla», según CNBC y Al Jazeera.
El líder supremo, Mojtaba Jamenei, fue por otro lado. Su cuenta de X dijo que «el proceso de colapso de EE.UU. se aceleró», pero que quienes esperan que un cambio de partidos o las concesiones terminen con la hostilidad de Washington están «gravemente equivocados». Jamenei no se muestra en público desde marzo, recuerda Al Jazeera, y la BBC agrega que dijo que la guerra tendría «dimensiones mucho más amplias» si se reanudara. El jefe del Poder Judicial, Gholam-Hossein Mohseni-Ejei, sostuvo que «Trump fue derrotado en la guerra y en la política».

Trump admite el costo, no el error
Trump reconoció el efecto de la guerra en el voto, pero no se arrepiente. «Irán fue parte», le dijo al Wall Street Journal, y agregó: «Hice lo correcto. Lo volvería a hacer», según CNBC. En Fox News atribuyó el problema a los combustibles: «La gente está de acuerdo con lo que hago con Irán, pero probablemente no estaba dispuesta a pagar más por la nafta en el corto plazo», citó Al Jazeera. Washington no anunció que vaya a retomar los ataques, pero el Journal y The New York Times informan que se prepara para esa posibilidad después de las elecciones, según CNBC.
Con la mayoría en las dos cámaras, los demócratas pueden volver a votar una resolución de poderes de guerra. En junio, el Congreso aprobó una resolución concurrente para terminar el conflicto, que no es vinculante. Una ley que obligue a Trump a retirarse necesitaría dos tercios en ambas cámaras para superar un veto, explicó a CNBC Laurel Rapp, de Chatham House. La otra vía es el presupuesto. «Los republicanos no tienen una salida en esta etapa», dijo Rapp.

Ormuz, en el centro
Hamidreza Azizi, del International Crisis Group, le dijo a Al Jazeera que la sensación de victoria probablemente vuelva a los decisores iraníes más intransigentes en sus exigencias, entre ellas las siete condiciones para la reapertura parcial del estrecho de Ormuz y el pedido de que EE.UU. dé el primer paso. Sanam Vakil, de Chatham House, ve más presión para terminar la guerra, pero no descarta nuevos ataques: «Necesita una victoria diplomática o, en el peor de los casos, una salida; pero ante la derrota puede resistirse a parecer débil». Para ella, un acuerdo interino sobre Ormuz y el bloqueo es más realista que uno general.
Las negociaciones indirectas siguen por medio de Qatar. El vocero de la cancillería iraní, Esmaeil Baqai, dijo el lunes que su base es una propuesta de siete pasos presentada en septiembre, ahora «condensada» para poder aplicarse en dos días, según la BBC. Este miércoles, además, Teherán y otras ciudades tuvieron marchas organizadas por el Estado por el aniversario de la toma de la embajada de EE.UU. en 1979. Las lecturas de los analistas son eso, lecturas: ni Teherán ni Washington anunciaron un cambio de posición.
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