China rechazó las advertencias de Amodei sobre la IA, y Trump denunció una "SICK conspiracy"
El sábado 12 de septiembre, Dario Amodei, CEO de Anthropic, publicó un ensayo -"Pacing the Frontier"- en el que advirtió que "un liderazgo chino en IA representaría un grave peligro para Estados Unidos y para el mundo", y pidió mantener las restricciones a la exportación de chips avanzados hacia China para preservar la ventaja tecnológica estadounidense. Ese mismo día, el vocero de la Cancillería china, Guo Jiakun, respondió en una conferencia de prensa: "El fearmongering, la confrontación y la competencia viciosa solo van a perturbar el proceso de gobernanza global de la IA".
El diario estatal Global Times fue más lejos y calificó el ensayo de intento velado de "contener" a China, al que describió como un "manual de la Guerra Fría" aplicado al sector de la inteligencia artificial. Un día después, el domingo 13, Chen Yixin, titular del Ministerio de Seguridad del Estado de China, advirtió que la IA avanzada en manos "hostiles" amenaza la seguridad política e ideológica del país. El Ministerio de Comercio chino, por su parte, calificó de infundadas las acusaciones estadounidenses sobre una supuesta "destilación" de modelos de IA norteamericanos por parte de empresas chinas.
El lunes 14, Donald Trump escaló la disputa desde Truth Social: "Hay una SICK conspiracy en marcha contra la IA y los centros de datos, y el único que está contento con eso es China", escribió, y agregó que "el único control o 'guardrail' que necesita la IA es un PRESIDENTE FUERTE E INTELIGENTE (¡de alto coeficiente intelectual!)". El presidente nombró directamente a Amodei y a Anthropic, a quienes acusó de tergiversar los riesgos de seguridad de la IA para frenar a la competencia.
Según consignó KPBS, la analista Lizzi C. Lee marcó la contradicción de fondo: Beijing cuestiona cómo puede haber cooperación genuina en seguridad de IA mientras Washington restringe al mismo tiempo el acceso chino a la infraestructura de cómputo más avanzada. Hay además una tensión interna: en julio, durante la apertura de la Conferencia Mundial de IA en Shanghai, el propio Xi Jinping había advertido que la IA "avanza a una velocidad asombrosa" y pidió leyes, monitoreo y sistemas de emergencia para evitar "la pérdida de control" sobre la tecnología -una preocupación por la seguridad que no es tan distinta de la que Beijing responde calificando de "fearmongering" cuando la plantea Amodei.
El cruce diplomático llega a diez días de que Trump y Xi se reúnan, el 24 de septiembre, en una cumbre donde la gobernanza de la IA figura en la agenda. El round verbal se suma a una semana ya tensa para el sector: el ensayo de Amodei coincidió con una fuerte venta de acciones de semiconductores y con el salto del bono del Tesoro estadounidense a 10 años por encima del 5% (ver notas relacionadas).
Comentarios
Participá con respeto. Los comentarios se publican al enviarlos.