Las lluvias le dieron alivio al trigo en la zona núcleo: los lotes en condición regular bajaron del 15% al 7%, según la Bolsa de Comercio de Rosario

La región recibió unos 25 mm en siete días y se destraba la siembra de las 750.000 hectáreas de maíz que faltaban. En el oeste el agua llegó tarde: en General Villegas el potencial de rinde del trigo cayó hasta 60%. La BCR advierte que El Niño todavía no trae las lluvias esperadas.
Las lluvias de la última semana de septiembre cambiaron el panorama del trigo en la región núcleo. Según el informe semanal de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), publicado el jueves 1 de octubre, la superficie de trigo en condición regular, que el lunes llegaba a casi 250.000 hectáreas (15%), bajó a 120.000 hectáreas (7%) después de que la región recibiera unos 25 milímetros en siete días.
El agua llegó en una etapa clave para el cultivo: el 3% del trigo de la región está en floración, el 17% en espigazón, el 25% en espiga embuchada, el 30% en hoja bandera y el 25% en encañazón, de acuerdo con la BCR.
Un septiembre casi seco
Septiembre iba a cerrar con apenas el 12% de las lluvias que suele recibir la región, cuya media histórica para el mes ronda los 50 milímetros. Las precipitaciones de la última semana, débiles y dispersas, sumaron el 80% del agua de todo el mes, que terminó con un promedio de 31,5 milímetros en las 36 estaciones de la red GEA/BCR. La entidad registró además caída de granizo en algunas localidades del noreste bonaerense, con daños sobre todo en los cascos urbanos y sin impacto significativo informado en los cultivos.
La mejora no es pareja. En el este de la región, las lluvias alcanzaron para sostener buenas expectativas: en Carlos Pellegrini se proyecta un promedio de 40 quintales por hectárea, en Cañada de Gómez un piso de 50 y en Bigand cerca de 40, según los técnicos consultados por la BCR. En el oeste el agua llegó «tarde y en forma insuficiente», después de un déficit más severo y de las heladas que, según la BCR, sufrió el trigo a principios de mes. En Marcos Juárez, las precipitaciones permiten sostener una expectativa de 35 a 40 quintales, «pero buena parte de los lotes ya resignó potencial». El caso más crítico es General Villegas, donde, según los técnicos, el potencial de rinde cayó hasta un 60% y todavía es incierto cuánto podrán recuperarse los lotes.
Se destraba la siembra de maíz
La falta de agua también había frenado la siembra de maíz, que había comenzado con el mayor adelanto de los últimos diez años. En la última semana avanzó sólo 10 puntos y llegó al 65% del área prevista, 10 puntos por debajo del año pasado. El atraso se concentra en el oeste: en el sudeste de Córdoba resta sembrar la mitad del área y en el noroeste bonaerense, el 65%. Hacia el este, la siembra cubre el 90% en el centro-sur de Santa Fe, el 70% en el sur provincial y el 75% en el noreste bonaerense.
Con la humedad de esta semana, la BCR estima que se podrán completar las 750.000 hectáreas pendientes y cerrar la siembra de 2,3 millones de hectáreas de maíz en la región. «La siembra está frenada desde hace 10 días, pero la lluvia de esta semana nos va a permitir terminar con el 50% de maíz que nos queda», dijeron los técnicos de Marcos Juárez.
El Niño, todavía sin efecto
«Agosto y septiembre no cumplieron con la oferta de agua pronosticada, aun con un Niño instalado», dijo en el informe Alfredo Elorriaga, consultor de la GEA. En declaraciones difundidas el 2 de octubre por La Nación, Elorriaga atribuyó esa falta de lluvias a una circulación fría persistente de origen polar desde la Patagonia y a una anomalía fría en el Atlántico frente al Río de la Plata, que dificultan el ingreso de humedad desde el norte.
Según el consultor, además, las proyecciones sobre la intensidad del fenómeno empezaron a bajar: el pico previsto para diciembre en los valores corregidos que usa la NOAA pasó de 2,4 °C a 2 °C. La BCR había calculado para octubre, noviembre y diciembre lluvias por encima de las medias históricas en alrededor de 30%, 70% y 90%, respectivamente. «Si se confirman estos valores, vamos a tener que bajar las proyecciones de lluvias», dijo Elorriaga, aunque aclaró que todavía se esperan acumulados superiores al promedio, posiblemente «significativamente más bajos» que los previstos. El Centro de Predicción Climática de la NOAA publicará su próxima discusión mensual sobre El Niño el 8 de octubre.
Por qué importa
La zona núcleo es la región agrícola más productiva del país, y el trigo atraviesa ahora su período más sensible a la falta de agua. A fines de septiembre, la propia BCR había ubicado al 70% de la región entre escasez hídrica y sequía; y el Pacífico marcó un récord semanal de calentamiento sin que eso se tradujera, por ahora, en las lluvias que se esperaban para la región.
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