El Alto Valle factura US$ 730 millones por año y casi todo se va en gastos: la manzana gana US$ 63 millones y la pera pierde US$ 52 millones, según el INTA

Un informe del INTA sobre Río Negro y Neuquén, con promedios de 2020 a 2024, deja un resultado regional de apenas US$ 11 millones. De lo que paga el consumidor, 36% llega a la región y 16% al productor. Propone revisar la estrategia de la pera.
El complejo de peras y manzanas de Río Negro y Neuquén mueve unos US$ 730,7 millones por año, pero gasta US$ 719,4 millones para producir, acondicionar y vender esa fruta, de modo que el resultado regional apenas supera los US$ 11 millones. Y adentro de ese número hay dos negocios opuestos: las manzanas dejaron un resultado favorable de US$ 63,4 millones por temporada y las peras, pérdidas por US$ 52,2 millones.
Son promedios del período 2020-2024, no un balance de esta temporada. Salen del informe «Evolución del complejo frutícola de peras y manzanas de Río Negro y Neuquén», de Héctor Zubeldía, Patricia Villarreal y Katherina Retamal, de la Estación Experimental Alto Valle del INTA, que analiza la actividad entre 2001 y 2024 y fue difundido por Bichos de Campo a partir de una publicación del medio Más Producción. Aunque el balance volvió a ser positivo en 2020-2024, el promedio de todo el período es negativo.

Dónde queda la plata
De los gastos, US$ 303 millones corresponden a la producción primaria y US$ 416,3 millones al acondicionamiento, el procesamiento, la comercialización y el financiamiento. La mano de obra explica 39,9%, los insumos 39,6% y los servicios 20,5%.
Lo más llamativo es cuánto se queda en la región: de lo que paga el consumidor o último destinatario, sólo 36% ingresa a Río Negro y Neuquén y 16% llega a la producción primaria. De lo que ingresa, 43% va a la producción, 46% al acondicionamiento y la conservación y 11% a la comercialización.
El problema de la fruta para industria
El 90% del valor viene de la fruta en fresco y el 10% de la que va a la industria, aunque en volumen la industria se lleva 31,9%. Ahí está una de las conclusiones del trabajo: esa fruta da déficit porque el precio no cubre el costo. Los investigadores calculan US$ 56 millones de lo que llaman «gasto no atendido», la diferencia entre el costo de producción primaria y lo que paga la industria.

Un valle al revés del mundo
En promedio hubo 34.736 hectáreas, 51,4% de peras y 48,6% de manzanas, y se vendieron 1,1 millones de toneladas por año. De la fruta en fresco, 51,9% se exportó. La manzana vive sobre todo del mercado interno y la pera es más exportadora, con Brasil como destino principal: ese mercado se mostró firme y en crecimiento, mientras retrocedió la Unión Europea.
En el mundo se producen 3,5 veces más manzanas que peras; en el Alto Valle ocurre lo contrario. El informe advierte además que la región mantiene variedades tradicionales y compite con productos poco diferenciados.
Qué propone
Plantea revisar la estrategia productiva y comercial, sobre todo en la pera: vender más en fresco, reducir lo que va a industria o conseguir mejores ingresos por ese segmento, especializarse en mercados que paguen más o cambiar la relación entre las dos especies.
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