El Pentágono y Lockheed Martin cerraron un marco de diez años para el F-35: al menos 850 cazas para EE.UU. y US$ 7.000 millones de inversión propia de la empresa

El acuerdo prevé fabricar 156 aviones por año para Estados Unidos y clientes internacionales entre los lotes 21 y 30, pero todavía no tiene precios ni calendario y depende de que el Congreso autorice la compra plurianual y la financie.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos —que el gobierno de Donald Trump rebautizó Departamento de Guerra— y Lockheed Martin anunciaron el jueves 22 de octubre un acuerdo marco de diez años para el caza F-35. El Pentágono lo presentó como un acuerdo «histórico» y el primero de su tipo, pero aclaró en su comunicado que su ejecución «sigue sujeta a la autorización y a las asignaciones del Congreso».
Según los comunicados del Pentágono y de la empresa, citados por Air & Space Forces Magazine, Lockheed fabricará 156 aviones por año para Estados Unidos y para clientes internacionales en los lotes 21 a 30: unos 1.560 en la década. El Gobierno garantiza un piso de al menos 850 aviones para Estados Unidos, más repuestos iniciales y kits de modificación, y el acuerdo incluye el sostenimiento de la flota global de F-35. A cambio, Lockheed se comprometió a invertir al menos US$ 7.000 millones de fondos propios en iniciativas del programa.

Todavía no es un contrato
Los precios, los calendarios y el reparto entre las variantes del avión y entre la Fuerza Aérea, la Armada y los Marines todavía no están definidos. El Congreso discute dentro de la ley de defensa de 2027 si le da al Pentágono la facultad de firmar contratos plurianuales para el F-35 y el F-15EX, y todavía no aprobó el presupuesto del año fiscal 2027, por lo que el acuerdo hoy no tiene fondos asignados. Lockheed dijo que, si llegan esa autorización y el dinero en los próximos meses, cerrará con la oficina del programa los términos, precios y plazos en una adjudicación formal.
«Cambiamos de raíz la forma en que estabilizamos la base industrial de defensa para producir con velocidad y escala», dijo el subsecretario de Adquisiciones y Sostenimiento, Michael Duffey, en el comunicado oficial. El director ejecutivo de Lockheed, Jim Taiclet, sostuvo que la mayor certidumbre permitirá «hacer las inversiones por adelantado» para ampliar capacidad y fortalecer la cadena de suministro.
Proveedores y precio fijo con ajuste
En la conferencia con inversores del mismo jueves, Taiclet dijo que al menos el 60% del contenido de cada F-35 viene de proveedores —entre ellos Northrop Grumman y BAE Systems, que fabrican las secciones central y trasera del fuselaje— y que el acuerdo les permitirá firmar compras de materiales y piezas a largo plazo en lugar de año por año. Explicó que Lockheed y sus proveedores trabajarán con un contrato de precio fijo con ajuste (los precios suben ante ciertas condiciones económicas) y que la empresa podrá retener las ganancias de las mejoras de eficiencia que logre, según Air & Space Forces Magazine.

Por qué importa
El anuncio llega el mismo día en que Lockheed presentó sus resultados del tercer trimestre, con ventas de US$ 20.711 millones, una cartera de pedidos récord y una advertencia por la falta de financiamiento del lote 20 del F-35. Para la empresa, un compromiso de diez años despeja parte de esa incertidumbre; para el Pentágono, es otra pieza de su estrategia de compras de largo plazo, que el lunes 19 sumó un acuerdo marco con BAE Systems para fabricar hasta 25.000 interceptores antidrones por año. La última palabra, de todos modos, la tiene el Congreso.
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