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GEOPOLÍTICA · MALVINAS · PETRÓLEO

Malvinas: Londres ratificó en el Parlamento que toda nueva licencia petrolera necesita el aval de su canciller y que su política de hidrocarburos no rige en las islas

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Ilustración editorial generada con IA: una plataforma semisumergible de perforación petrolera en un mar gris y picado del Atlántico Sur, con una bandera del Reino Unido en su mástil y la costa rocosa y baja de unas islas al fondo; composición conceptual, no es una fotografía documental de Sea Lion ni de una instalación real.

En respuestas escritas a la Cámara de los Lores publicadas el 1 de octubre, el Gobierno británico dijo que cualquier nueva licencia requiere el consentimiento del secretario de Relaciones Exteriores y evitó decir si lo dio para Sea Lion. La definición llega en plena escalada por el arbitraje que ordenó Milei.

El Gobierno británico ratificó por escrito ante el Parlamento que toda nueva licencia de hidrocarburos en las islas Malvinas requiere el consentimiento del secretario de Estado de Relaciones Exteriores, es decir, del canciller británico. Lo hizo en las respuestas a cinco preguntas del lord conservador Colin Moynihan en la Cámara de los Lores, publicadas el 1 de octubre en el registro oficial de preguntas escritas del Parlamento y difundidas el sábado por medios argentinos como Infobae y El Cronista.

«Cualquier nueva licencia de hidrocarburos requiere el consentimiento del secretario de Estado, que actúa conforme a la legislación aplicable de las islas», respondió el subsecretario del Foreign Office Lord Wood of Anfield, que agregó que el Gobierno «no comenta licencias individuales». Así evitó contestar la pregunta concreta de Moynihan: si el canciller había dado su consentimiento al programa de desarrollo y producción de Sea Lion, el yacimiento de la cuenca norte de las islas.

La segunda definición: la política británica no rige en las islas

En otra de las respuestas, la baronesa Curran, en nombre del Departamento de Seguridad Energética y Cero Neto, sostuvo que «la política de licencias de petróleo y gas del Reino Unido no se aplica en las islas Malvinas». La aclaración no es menor: en septiembre, el diputado conservador Luke Evans había preguntado si la política del Gobierno sobre nuevas licencias de exploración en aguas británicas era compatible con el papel legal del canciller en la aprobación de permisos en las islas, y si negaría su consentimiento a una licencia de exploración ya aprobada por el gobierno de las islas. La respuesta, firmada el 15 de septiembre por la subsecretaria para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, fue la misma: esa política no rige en las islas y el canciller actúa según la legislación local.

Londres también sostuvo que el gobierno de las islas es el responsable del desarrollo de los hidrocarburos y de su marco regulatorio, incluidas la seguridad y la protección ambiental, y que siguió sus propios procesos legales —con evaluación de impacto ambiental— para Sea Lion. Todas las respuestas reiteran que el desarrollo de los recursos naturales es «parte integral» del derecho de autodeterminación de los isleños.

Qué cambia y qué no

El requisito de consentimiento no es una regla nueva: las respuestas remiten a la legislación vigente de las islas (la ordenanza de minerales offshore de 1994, citada en las preguntas de septiembre). Lo nuevo es que el Gobierno británico lo ratificó formalmente en el Parlamento en plena escalada con la Argentina, sin fijar condiciones adicionales ni anunciar una pausa. Según El Cronista, la exigencia alcanza a las licencias futuras y no modifica las de Sea Lion, que ya están otorgadas.

Por qué importa

El 28 de septiembre, Milei ordenó iniciar un arbitraje bajo el Anexo VII de la Convemar e intimó al Reino Unido a frenar en dos semanas la actividad de hidrocarburos en las aguas en disputa. El comunicado de la Casa Rosada apuntaba también contra «el otorgamiento de nuevos permisos». La respuesta de Londres confirma que esa decisión pasa por su canciller y que no aplica a las islas su propia política de licencias de petróleo y gas. Hasta el cierre de esta nota, la Cancillería argentina no se había pronunciado sobre las respuestas parlamentarias.

Qué sigue

El plazo de la intimación argentina vence alrededor del 12 de octubre. Si el Reino Unido no cumple, el Gobierno anticipó que pedirá medidas provisionales al Tribunal Internacional del Derecho del Mar. Según El Cronista, Rockhopper, socia de Navitas Petroleum en Sea Lion, sostiene que las sanciones argentinas no alteran su objetivo de empezar a extraer petróleo en el primer trimestre de 2028.

Fuentes: Parlamento del Reino Unido, preguntas escritas HL3718, HL3720 y HL3722 (respondidas el 01/10/2026) y 28049 (15/09/2026); Infobae; El Cronista; comunicado de la Oficina del Presidente (28/09/2026).