Francia: Macron promete ser «intratable» con los violentos y que los prefectos podrán prohibir marchas; el balance sube a 2.397 detenidos y 997 agentes heridos

En un mensaje al país, Macron denunció «la violencia desenfrenada» de «facciosos» de la ultraizquierda y de delincuentes, prometió «toda la transparencia» sobre el operativo policial y pidió a todos los partidos condenar los disturbios. El Ministerio del Interior contabilizó 2.397 detenidos y 997 policías y gendarmes heridos, 7 de ellos de gravedad.
Actualización 18 de octubre, 20:18 ART: Según las últimas cifras del Ministerio del Interior, los disturbios del sábado dejaron 2.397 detenidos y 997 policías y gendarmes heridos, 7 de ellos de gravedad, informó France 24 (con AFP). En Saint-Étienne un joven de 17 años perdió una mano por una granada lanzada por las fuerzas del orden, y la investigación quedó a cargo de la IGPN; en París la fiscalía abrió una causa para establecer las circunstancias de la muerte del manifestante que sufrió un paro cardiorrespiratorio durante la marcha, en el bulevar Magenta. En su mensaje, de unos diez minutos, Macron pidió al ministro del Interior, Laurent Nuñez, «sacar todas las lecciones» del operativo y dijo esperar «respuestas claras»; anunció que el primer ministro reunirá en los próximos días a partidos, sindicatos, gobiernos locales y legisladores, y mantiene su viaje de tres días a Medio Oriente. No hizo anuncios sobre el costo de vida ni los servicios públicos, los reclamos de la protesta. La secretaria general del sindicato docente Snes-FSU, Sophie Vénétitay, dijo a AFP que el presidente «no avanzó nada concreto» para la educación, y el domingo por la tarde hubo nuevos enfrentamientos y saqueos en la plaza de la República de París.
Actualización 18 de octubre, 15:15 ART: En un mensaje televisado a las 20 de Francia (15 de la Argentina), Emmanuel Macron expresó su apoyo a las fuerzas del orden, a los intendentes y a los comerciantes afectados, y denunció «la violencia desenfrenada de facciosos de la corriente de ultraizquierda y de delincuentes». «Esta noche todos sentimos ira, vergüenza», dijo. Afirmó que el ministro de Justicia pidió a los fiscales «la mayor firmeza» y que «los que destruyeron deben pagar, los que saquearon deben reembolsar». Prometió ayudas rápidas para los comercios saqueados y anunció que los prefectos podrán prohibir algunas concentraciones en coordinación con los intendentes. «Nunca debemos confundir a los manifestantes con reclamos legítimos con quienes destruyeron, rompieron y saquearon», agregó. También prometió «toda la transparencia» sobre la estrategia de mantenimiento del orden, pidió a todos los partidos políticos condenar claramente la violencia y dijo que el país «merece una buena elección presidencial», con debates «con los partidos y no en la calle, por la violencia», según la cobertura en vivo de France 24 (con AFP y Reuters).
Antes del mensaje, el líder de Los Republicanos, Bruno Retailleau, le había pedido declarar «sin demora» el estado de emergencia; Édouard Philippe (Horizons) cuestionó el trabajo de inteligencia y el dispositivo policial, y Jean-Luc Mélenchon le reclamó respuestas para los jóvenes. La Asociación de Intendentes de Francia convocó a concentrarse frente a las alcaldías el lunes al mediodía. En Mulhouse, una joven de 17 años perdió un ojo en la jornada del sábado y la fiscalía dio intervención a la IGPN, la inspección de la Policía; el domingo por la tarde hubo nuevos incidentes cerca de la plaza de la República, en París.
Actualización 18 de octubre, 13:15 ART: La policía detuvo a al menos 1.800 personas en toda Francia por los disturbios del sábado, informó la agencia AP; la policía de París reportó el domingo 855 detenidos en la región de la capital, de los cuales 557 quedaron bajo custodia, según la fiscalía. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, dijo que más de 500 policías, gendarmes y bomberos resultaron heridos y que hubo saqueos en cientos de comercios de París, Marsella, Lyon, Burdeos, Rennes, Estrasburgo, Grenoble, Niza y Limoges, entre otras ciudades. «El derecho a manifestarse es un derecho fundamental. Sembrar deliberada y colectivamente el desorden mediante la violencia no lo es», escribió en X. La policía de París informó además que una persona murió de un ataque cardíaco, sin dar detalles; la fiscalía investiga. En su actualización de la tarde del domingo, AP elevó el total a al menos 2.400 detenidos en todo el país, cerca de los casi 2.000 registrados en una sola jornada de los chalecos amarillos en diciembre de 2018.
En Limoges, el incendio de la alcaldía del siglo XIX hizo colapsar el techo; el prefecto de Haute-Vienne, Maurice Barate, dijo a LCI que fue intencional y que casi destruyó el edificio, que el domingo estaba bajo control. Los intendentes de París, Marsella y Lyon pidieron una reunión con el primer ministro Sébastien Lecornu «en los próximos días» por «la magnitud de los daños y la gravedad de la situación». Según la presidencia, Emmanuel Macron encabezaba el domingo por la tarde una reunión de urgencia con los principales ministros y hablará al país a las 20 de Francia (15 de la Argentina). En el plano político, Marine Le Pen culpó a los alborotadores de desvirtuar el reclamo por el poder adquisitivo, Jean-Luc Mélenchon acusó a Lecornu de «jugar con fuego» y Donald Trump escribió «¡Francia está ardiendo!», vinculando los disturbios con la inmigración, algo que las autoridades francesas no hicieron: atribuyen la violencia a grupos de ultraizquierda y a personas que se sumaron para saquear, según AP.
Unas 550.000 personas marcharon el sábado 17 de octubre en toda Francia contra el costo de vida y el deterioro de los servicios públicos, 110.000 de ellas en París, según el ministro del Interior, Laurent Nuñez, que informó además unas 400 detenciones, según Europe 1 y CNews. Los organizadores hablaron de 800.000 manifestantes y la central sindical CGT había estimado más de 500.000 a media tarde.
La jornada, convocada por estudiantes secundarios, sindicatos y antiguos militantes de los «chalecos amarillos», terminó con ataques a edificios públicos en varias ciudades. Reuters la describió como una de las protestas más violentas en años en el país.
Alcaldías atacadas e incendios
En Limoges hubo un incendio en la alcaldía después de que un grupo atacara el edificio al final de la marcha, informó la prefectura; un testigo dijo a la agencia AFP que el fuego se extendió a un ala y llegó al techo. En Lyon manifestantes incendiaron la oficina de turismo de la plaza Bellecour y saquearon comercios. En Marsella y en Lille grupos entraron por un rato a las alcaldías, y en Lille dañaron mobiliario, según L'Express; el alcalde de Marsella pidió refuerzos policiales.
A las 15.30 (hora de Francia) el entorno del ministro del Interior contaba 272 detenidos, 205 de ellos en París, de acuerdo con Le Parisien citado por L'Express. El ministerio habló de «intentos de saqueo» y enfrentamientos con la policía protagonizados por personas encapuchadas, y responsabilizó a la «ultraizquierda», según Reuters. En Saint-Étienne un manifestante perdió una mano por una granada lanzada por las fuerzas de seguridad; una fuente cercana a la investigación dijo que la había levantado del suelo, informó Europe 1.

En París, la policía montó un fuerte despliegue alrededor de los Campos Elíseos y el Arco del Triunfo, que quedaron fuera de los recorridos de las dos marchas autorizadas. Manifestantes con chalecos de alta visibilidad cortaron calles, en una imagen que recordó a las protestas de los chalecos amarillos de 2018, nacidas contra un aumento del impuesto al diésel.
Qué dijo el Gobierno
El primer ministro, Sébastien Lecornu, denunció «una violencia de una intensidad extrema» y afirmó que «grupos de ultraizquierda organizaron la violencia en varias ciudades de Francia», según Europe 1. «Nadie impondrá su agenda política por la violencia», escribió en redes sociales. El viernes, el presidente Emmanuel Macron había pedido calma y dijo que el derecho a manifestarse «se respeta plenamente».
Nuñez había autorizado el uso de granadas aturdidoras en caso de «violencia urbana grave», pese a que su uso estaba suspendido en las protestas estudiantiles después de que un adolescente perdiera una mano y otro un ojo en marchas anteriores. Lecornu informó el jueves que 937 policías y gendarmes resultaron heridos desde el comienzo de las protestas, según Euronews. El Gobierno acusa al partido de izquierda La Francia Insumisa de alentar los disturbios, algo que esa fuerza rechaza.
Por qué importa
El movimiento empezó a mediados de septiembre en un liceo de Créteil, en las afueras de París, por edificios deteriorados, aulas superpobladas y falta de docentes, y se extendió a miles de escuelas, según Al Jazeera. El sábado se sumaron sindicatos y ex chalecos amarillos con el reclamo por el costo de vida y por los precios de los combustibles, que subieron por la guerra con Irán, según Euronews.

Francia cerró el año pasado con un déficit de 152.500 millones de euros, el 5,1% del PBI, y una deuda pública de 115,6% del PBI, la tercera más alta de la Unión Europea después de Grecia e Italia, según Al Jazeera. El presupuesto 2027 que propone Lecornu busca ahorros con un congelamiento de salarios públicos y límites a los aumentos de las jubilaciones, y debe pasar por un Parlamento sin mayoría. Los esfuerzos por bajar la deuda no tranquilizaron a los inversores: el costo de endeudamiento del Estado francés está en su nivel más alto en más de dos décadas, señaló Reuters.
Qué sigue
El Gobierno ya había hecho concesiones a los estudiantes, como desistir de subir algunos aranceles universitarios y enviar 3.000 docentes suplentes a los liceos. El debate del presupuesto en la Asamblea Nacional será la próxima prueba para Lecornu, en el último tramo del mandato de Macron, que termina con la elección presidencial de 2027.
Fuentes: France 24 (en vivo, con AFP y Reuters) (18/10); AP vía The Christian Science Monitor (18/10); Europe 1 (17/10); CNews (17/10); Reuters vía Geo News (17/10); L'Express (17/10); Euronews (17/10); Al Jazeera (17/10).
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