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ESTADOS UNIDOS · FBI · JUSTICIA

El exjefe del FBI en Chicago demandó a Patel y a Blanche y dice que lo forzaron a irse por el caso «Broadview Six»; el mismo día, una jueza le ordenó declarar al fiscal federal Boutros

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Douglas DePodesta sostiene que el fiscal lo culpó sin razón del derrumbe de una causa contra manifestantes y que Patel le hizo pedir la renuncia. La jueza April Perry llamó «difíciles de creer» las palabras de Boutros y fijó su declaración para el 16 de noviembre. Boutros no hizo comentarios.

Ilustración editorial generada con IA: la fachada de una oficina del FBI en Chicago en una tarde gris, con un abogado de espaldas que lleva una carpeta y los rascacielos detrás; composición conceptual, no es una fotografía de un hecho real.

Douglas DePodesta, exjefe de la oficina del FBI en Chicago, presentó este lunes 2 de noviembre una demanda de nueve cargos contra el director del FBI, Kash Patel; el fiscal general, Todd Blanche; el fiscal federal de Chicago, Andrew Boutros; el FBI y el Departamento de Justicia. Dice que lo obligaron a dejar su puesto por el caso «Broadview Six», que se derrumbó este año, informó el Chicago Sun-Times. «Me ordenaron dejar mi trabajo», le dijo al diario.

Ese mismo día, la jueza federal April Perry le ordenó a Boutros y a tres fiscales declarar el 16 de noviembre sobre lo que le dijeron al tribunal. Escribió que debían hacerlo y, en una nota al pie, aclaró que eso es «obligatorio». El Departamento de Justicia no respondió al diario, que anticipa que probablemente apele la orden. Boutros no hizo comentarios, pero ya negó antes que la política influya en sus acusaciones.

Qué fue el caso

El caso nació de una protesta de septiembre de 2025 frente a un centro migratorio en Broadview, en las afueras de Chicago, en plena «Operación Midway Blitz», la campaña de deportaciones de Trump. Seis personas fueron acusadas de conspirar para impedirle el trabajo a un agente, entre ellas Kat Abughazaleh, que competía en una primaria demócrata para el Congreso. El caso cayó el 21 de mayo, después de que Perry detectara una aparente mala conducta de la fiscalía ante el gran jurado. De las 33 personas identificadas que la oficina de Boutros acusó por esa campaña, sólo dos fueron condenadas, según el Sun-Times.

Ilustración editorial generada con IA: la cerca de un centro de detención migratoria en un suburbio de Chicago, con carteles de protesta sin personas identificables; composición conceptual, no es una fotografía de la protesta de 2025.

Qué alega DePodesta

Su cuñada, Nancy DePodesta, es abogada de uno de los acusados. Según la demanda, Boutros les dijo a sus superiores en Washington que ambos «conspiraron para destruir» el caso, y DePodesta niega haber hablado nunca del tema con ella. La demanda cuenta que un mes después de los primeros llamados, en julio, el subdirector asociado del FBI, Chad Yarbrough, le transmitió que Patel no quería la controversia y le pidió renunciar. Son afirmaciones de una de las partes; un juez todavía debe decidir si la causa avanza.

El punto más delicado es otro. La demanda sostiene que el 7 de octubre de 2025 Boutros habló del caso con Patel, con Blanche y con el funcionario de Justicia Colin McDonald, en la oficina de DePodesta. Dos días después la fiscalía fue por primera vez a buscar la acusación. En marzo, el equipo de Boutros le había dicho por escrito a Perry que no hubo comunicación alguna sobre esas decisiones fuera de la fiscalía, salvo con investigadores locales del FBI, ni con la Casa Blanca ni con la sede del Departamento en Washington.

Ilustración editorial generada con IA: una sala de un tribunal federal de Chicago, vacía, con el estrado de los testigos y una bandera de Estados Unidos; composición conceptual, no es una fotografía de la audiencia.

Qué dijo la jueza

En su orden de siete páginas, Perry calificó las declaraciones de Boutros como «difíciles de creer» y consideró «casi inimaginable» que hubiera autorizado volver al gran jurado sin revisar la transcripción, que tenía hacía más de siete meses cuando dijo enterarse del problema. Concluyó que hay base suficiente para indagar si hubo declaraciones falsas deliberadas ante el tribunal, y evalúa nombrar un fiscal especial. El número tres del Departamento de Justicia, Stanley Woodward, le había respondido el viernes que EE.UU. no aceptó entregar la información pedida.

Ese mismo lunes, otro juez, en Washington, desestimó la causa contra dos exfuncionarios del FBI y la llamó «instrumentalización».

Fuente: Chicago Sun-Times, que leyó la demanda y la orden de la jueza Perry; también informaron del caso The Hill, The New York Times y The Washington Post, de los que Devengado sólo vio los títulos. No se leyeron los documentos judiciales. Lo que alega la demanda no está probado. Las citas son traducción de Devengado.