— Buenos Aires, Argentina —
MERCADOS. ECONOMÍA. EL MUNDO REAL.
— lectores hoy · — acumulados ☕ Apoyá a Devengado
DEVENGADO
☕ Apoyá a Devengado
TECNOLOGÍA · CENTROS DE DATOS · REINO UNIDO

Brookfield y la qatarí Qai respaldan un centro de datos de IA en la central de Drax, en el norte de Inglaterra: la inversión podría superar las £20.000 millones, pero aún falta un cliente

Compartir

La primera etapa apunta a 100 MW desde comienzos de 2028, con £2.500 millones iniciales. Lo demás es por ahora una ambición: 500 MW adicionales hasta 2031 y más de 1 GW después. Todo depende de permisos, de conseguir un inquilino y de la decisión final de inversión de cada socio.

Ilustración editorial generada con IA: las torres de refrigeración de una central eléctrica en una llanura inglesa, con un cartel con el nombre Drax en primer plano; composición conceptual, no es una fotografía de la central ni del proyecto.

Drax anunció este martes ante la Bolsa de Londres que firmó un acuerdo para desarrollar una asociación con Brookfield y su plataforma británica Radiant, con el fin de construir y operar un centro de datos de inteligencia artificial en el predio de la central Drax Power Station, en North Yorkshire. Brookfield estima que la inversión total, incluidos los chips, podría superar las £20.000 millones (unos US$ 26.800 millones, según CNBC), con £2.500 millones iniciales.

El capital y la capacidad operativa llegarían a través de la sociedad que Brookfield formó en 2025 con Qai, compañía tecnológica con sede en Catar. Las acciones de Drax subían 8,2% en las primeras operaciones de la rueda de Londres, informó CNBC.

Tres etapas, y sólo una con fecha

La primera apunta a hasta 100 MW en operación desde el primer trimestre de 2028, tomando la electricidad directamente de la red. Drax se ocupa del terreno, la energía y los permisos; Radiant, del diseño y de conseguir clientes. La empresa dice que, con ese tamaño, estaría entre los mayores centros de datos actuales del Reino Unido, y prevé abrir la consulta pública este mes de noviembre.

Ilustración editorial generada con IA: técnicos de espaldas instalando racks de servidores en una sala en construcción, con torres de refrigeración a lo lejos por una ventana; composición conceptual, no es una fotografía del centro de datos, que aún no existe.

La segunda y la tercera son, en palabras de la propia compañía, ambiciones: otros 500 MW entre 2028 y 2031 y más capacidad después de 2031. En ellas se prevé que el centro de datos reciba electricidad directamente de la central, con un contrato de largo plazo, en lugar de tomarla de la red. Sumadas, llevarían el complejo a más de 1 GW.

Lo que todavía falta

El anuncio no es una decisión de inversión. La primera etapa está sujeta a los permisos de obra, a las aprobaciones regulatorias y de la red, a negociar los contratos comerciales y a que cada socio tome su decisión final. Y falta lo principal: un inquilino. Radiant buscará compromisos de un cliente ancla antes de empezar a construir, según el comunicado a la Bolsa.

La segunda etapa tiene además una condición propia. Drax firmó en noviembre de 2025 un contrato con el gobierno británico para generar unos 6 TWh anuales con biomasa entre abril de 2027 y marzo de 2031, cerca de 30% de lo que podría producir su capacidad activa. Ese contrato le permite pedir que hasta 500 MW se destinen a un centro de datos, pero la autorización depende del gobierno y de la entidad que administra esos contratos, que mirarán el costo para los consumidores, la seguridad energética y la sustentabilidad.

Ilustración editorial generada con IA: domos de almacenamiento de biomasa, torres de refrigeración y una subestación de alta tensión en una llanura; composición conceptual, no es una fotografía del predio de Drax.

Por qué esa central

El predio tiene más de 1.000 acres (unas 400 hectáreas), unos 4 GW de acceso a la red y 2,6 GW de generación activa con sistemas de refrigeración, junto a una de las mayores subestaciones del país y cerca de la red de fibra. Esa combinación es lo que Europa busca, en un continente donde la energía y la tierra encarecen la construcción de infraestructura de IA, según CNBC.

Para Drax también está en juego su propio futuro. El acuerdo «puede ayudar a asegurar el futuro de largo plazo del sitio y proteger cientos de empleos», dijo su presidente ejecutivo, Will Gardiner. El gobierno lo presentó como un respaldo político: el ministro Chris McDonald habló de una inversión de Catar y Brookfield que es «un fuerte voto de confianza» en el Reino Unido, y los socios afirman que, según su evaluación inicial, el plan encaja con el nuevo Pacto para Centros de Datos del gobierno.

Lo que sigue es la consulta a la comunidad local y la presentación del pedido de permisos de la primera etapa.

Fuentes: comunicado de Drax a la Bolsa de Londres (RNS 5051B) y anuncio de los socios, con citas de directivos y del gobierno británico; CNBC (conversión a dólares y acción). Las citas son traducción de Devengado. Este contenido es educativo y no constituye asesoramiento de inversión.