La Justicia decretó la quiebra de Algodonera Avellaneda, la textil del grupo Vicentin con deudas por más de US$ 260 millones: buscan venderla en marcha

El juez de Reconquista Fabián Lorenzini declaró la quiebra indirecta después de que el salvataje (cramdown) venciera sin interesados. Permite seguir produciendo de forma transitoria en la hilandería y las desmotadoras, y ordenó buscar la venta de la empresa o de sus unidades; el Banco Nación es el principal acreedor.
El juez Fabián Lorenzini, del Juzgado Civil y Comercial de Segunda Nominación de Reconquista (Santa Fe), decretó el miércoles 14 de octubre la quiebra indirecta de Algodonera Avellaneda S.A., la empresa algodonera y textil del grupo agroindustrial Vicentin. La decisión llegó después de que el período de salvataje, conocido como cramdown y última instancia para evitar la liquidación, venciera sin inscriptos ni ofertas.
El pasivo financiero verificado de la compañía supera los US$ 260 millones, y las deudas posteriores a la presentación en concurso suman más de $6.000 millones, por costos operativos, servicios públicos e impuestos, según la resolución citada por Mirador Provincial y On24. El Banco de la Nación Argentina es el principal acreedor quirografario y no apoyó las propuestas de pago de la empresa; según On24, concentra más del 80% del pasivo y consideró que esas ofertas daban una recuperación marginal de su crédito.
Quiebra con continuidad
La sentencia no ordena el cierre inmediato de las plantas. La sindicatura concursal pasa a administrar y disponer de los bienes, y el juez dejó abierta la continuidad transitoria de la actividad si los informes técnicos la respaldan, para preservar los puestos de trabajo y el valor de los establecimientos. Los síndicos deben presentar un plan operativo, un presupuesto mensual de ingresos y gastos, la nómina del personal indispensable y mecanismos de control de los fondos. El tribunal también ordenó iniciar el proceso de venta de la empresa en marcha o de sus unidades de negocio.
La resolución dispone además la incautación de los bienes, las plantas, los libros contables y los archivos digitales; la inhibición general de bienes, y la inhabilitación de la sociedad y de sus directivos. Los administradores, del grupo Vicentin, quedaron desplazados y no pueden salir del país sin autorización judicial.

Qué está en juego
Según On24, la empresa tiene tres unidades industriales: la hilandería de Reconquista, su principal activo, que operaba al 60% de su capacidad, y dos desmotadoras en Chaco y Santiago del Estero, las plantas que separan la fibra de la semilla del algodón en bruto que entregan los productores. Cerca de 360 trabajadores dependen de la planta de Reconquista, según Aire de Santa Fe y Radio EME; otras coberturas hablan de unos 300, y en los últimos meses la fábrica funcionaba de forma parcial.
El concurso preventivo llegó a esta instancia tras dos prórrogas del período de exclusividad y una «tercera vía» habilitada en julio para reunir conformidades de los acreedores. El 14 de septiembre el juez rechazó excluir del cómputo el voto del Banco Nación y abrió el cramdown, que permitía a acreedores, cooperativas de trabajadores o terceros presentar propuestas y quedarse con las acciones. La inscripción, que corrió entre el 29 de septiembre y el 5 de octubre, terminó sin interesados.

Qué sigue
El juzgado convocó a una audiencia informativa urgente para el jueves 22 de octubre a las 8:30 en la sede judicial de Reconquista, con modalidad presencial y por Zoom, a la que citó a la sindicatura, los representantes gremiales, los trabajadores, los acreedores, los fazoneros y otros interesados, para tratar la continuidad laboral y la eventual venta de los activos productivos. Los acreedores por créditos posteriores a la presentación en concurso tienen plazo hasta el 3 de diciembre para pedir su verificación ante la sindicatura; los ya verificados no deben volver a presentarse.
Fuentes: Mirador Provincial, On24, Aire de Santa Fe, Radio EME.
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