La dueña de La Paulina quiere comprar dos plantas de Lácteos Verónica y reactivarlas a fasón, pero no dice cuánto pagaría y una de ellas ya tiene un contrato de venta
Molfino, del grupo peruano Gloria, ofreció por Lehmann y Clason sin poner precio y propone volver a producir leche en polvo y quesos en Lehmann. Clason ya tiene un contrato por US$ 9 millones con una firma creada semanas antes. El juez no se expidió sobre la compra.

Molfino Hermanos, la empresa de La Paulina controlada por el grupo peruano Gloria, le presentó a Lácteos Verónica una propuesta para comprar sus plantas de Lehmann y Clason, en Santa Fe, y reactivarlas antes de cerrar la operación, reveló Ámbito este martes. La oferta no tiene precio. Y una de las dos fábricas ya tiene un contrato firmado: Verónica pactó en julio la venta de Clason por US$ 9 millones.
Verónica está en concurso preventivo con un pasivo de $ 118.496 millones, unos US$ 80 millones según Ámbito. El gremio Atilra informó en un comunicado, citado por Bichos de Campo, que se reunió con directivos de Molfino junto con representantes de la firma, y que le pedirá al juez aprobar rápido el esquema, sin descartar otra propuesta mejor. Bichos de Campo habla de más de 700 trabajadores en la plantilla, tras meses de inactividad y sueldos adeudados.

Qué ofrece Molfino
La propuesta, a la que accedió Ámbito, apunta a un precio único por las dos plantas, con instalaciones y maquinaria, pero sin las acciones de Verónica ni sus deudas, salvo las que Molfino acepte. No es vinculante y depende de una auditoría contable, legal, laboral e impositiva. Si no consigue las dos, está dispuesta a negociar sólo por Lehmann; por Clason sola, no.
Antes de comprar, plantea contratos de elaboración a fasón por 12 meses, prorrogables por otros 12: Molfino pondría la materia prima y Verónica seguiría a cargo de las fábricas y del personal. En Lehmann, donde ya operó así hasta diciembre de 2025, retomaría leche en polvo y quesos semiduros, con un promedio equivalente a 350.000 litros diarios. Clason quedaría sujeta a una auditoría técnica previa. Según los datos del concurso, Lehmann tenía 112 trabajadores y Clason 140: en total, 252.
La empresa también ofrece adelantar fondos para la puesta en marcha y salarios, sin decir cuánto, y pide un derecho de preferencia frente a otras ofertas. Dice que quiere mantener a «todos o una parte sustancial» de los trabajadores, sujeto a revisar las deudas laborales y previsionales.

El problema de Clason
El 2 de julio, antes de pedir el concurso, Verónica firmó la venta de Clason a Lacterra S.A.S. por US$ 9 millones, en tres cuotas a 18, 30 y 42 meses, y la de Suardi a Copalac S.A.S. por US$ 6,5 millones, según contratos revelados por Ámbito en septiembre. Lacterra se creó el 19 de junio y se inscribió el 24, ocho días antes de la firma, y el pago está garantizado con una hipoteca de primer grado sobre la planta. Molfino pide comparar las dos ofertas por precio, plazos, garantías, solvencia y continuidad laboral.
Molfino presentó su propuesta en el expediente el 29 de octubre. Al día siguiente, el juez subrogante Horacio Robledo rechazó comunicarla a acreedores y trabajadores dentro del concurso, por no corresponder a ese trámite, aunque no opinó sobre la compra ni la descartó. Agregó que Verónica no pidió todavía autorización para vender sus plantas: si avanza, el juzgado evaluará si conviene.
Quién es el comprador
Gloria adquirió hace pocos meses el 80% de Molfino a la canadiense Saputo, que conservó el resto, en una operación valuada en unos US$ 500 millones, según Ámbito. Devengado no pudo leer el escrito judicial ni el comunicado de Atilra directamente: la información surge de esos dos medios. No encontró una respuesta pública de Verónica, Lacterra o Copalac.
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