Bunge cerró su planta de fertilizantes de Campana y despide a 110 trabajadores

La agroexportadora dejó de producir en su planta de la ruta 9 amoníaco y tiosulfato de amonio, insumos para fertilizantes. Fuentes de la empresa hablan de problemas de viabilidad que arrastra desde hace años; el gremio químico eleva los despidos a más de 130 y culpa a la apertura importadora.
La agroexportadora Bunge cerró su planta industrial de Campana, en la provincia de Buenos Aires, donde producía amoníaco y tiosulfato de amonio, insumos para fertilizantes. La decisión deja sin trabajo a 110 empleados, según fuentes con conocimiento de la decisión citadas por La Nación e Infobae; el Sindicato de Trabajadores Químicos y Petroquímicos de Zárate-Campana eleva la cifra a más de 130 trabajadores directos.
Según el gremio, la notificación llegó el lunes 26 de octubre por la tarde y esa misma noche la empresa cerró los portones de la planta, sobre la ruta 9, para que no ingresara el turno nocturno. «Ellos no le avisaron a nadie», dijo el secretario general del sindicato, Oscar Casco, al medio local Impacto Local, según reprodujo Bichos de Campo.
Bunge no difundió un comunicado con declaraciones públicas hasta el cierre de esta nota. Las fuentes de la compañía consultadas por La Nación e Infobae explicaron que la decisión llegó después de evaluar distintas alternativas operativas y comerciales, y la atribuyeron a limitaciones de infraestructura y tecnología de una planta con más de 50 años, a cambios en las condiciones del mercado y en el abastecimiento de insumos y a dificultades estructurales que, según esas fuentes, afectan su viabilidad económica desde hace varios años.

Qué producía la planta
El amoníaco es la materia prima de los fertilizantes nitrogenados, como la urea, y el tiosulfato de amonio se usa en fertilizantes líquidos que aportan nitrógeno y azufre a los cultivos. Según La Nación, Bunge produce en Campana desde octubre de 2004, en una planta que tiene más de medio siglo, y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) participa de la operación con alrededor del 17,5%. El cierre alcanza sólo a esa operación.
El gremio da una descripción algo distinta: según Casco, la planta había dejado hace casi una década el procesamiento de amoníaco vinculado a la urea y se concentraba en fertilizantes líquidos, sobre todo tiosulfatos de amonio y de potasio.
La disputa por la causa
El sindicato atribuye el cierre a la apertura de importaciones, que a su juicio vuelve más difícil sostener la producción local. «No conviene producir, conviene traerlo de afuera», resumió Casco. Además de los despidos directos, el gremio estima que el impacto alcanza a unos 250 puestos si se suman los indirectos. Las fuentes de la empresa no mencionaron las importaciones entre los motivos.

Por qué importa
Bunge fue la principal agroexportadora del país en el primer semestre de 2026: registró 11,6 millones de toneladas en declaraciones juradas de ventas al exterior, por delante de Cargill y Cofco, según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario citados por La Nación. Las fuentes de la compañía aseguraron que seguirá operando en la Argentina y que mantiene sus planes de inversión.
Qué sigue: no se precisaron las fechas del cierre definitivo ni si habrá reubicaciones en otras operaciones de la compañía. Según las fuentes de Bunge, habrá un proceso de acompañamiento al personal con el compromiso de cumplir las obligaciones laborales.
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