Tropas etíopes llegaron a Zalambessa, en la frontera con Eritrea, y Asmara pidió al Consejo de Seguridad de la ONU medidas contra Etiopía

Actualización 14/10: el ejército federal entró en la ciudad fronteriza que controlaban los rebeldes de Tigray, según seis fuentes citadas por Reuters. El canciller eritreo invocó el Capítulo VII de la Carta de la ONU; Etiopía sostiene que tropas eritreas avanzaron hasta 60 km dentro de su territorio.
Actualización 14 de octubre, 14:25 ART: Las fuerzas armadas etíopes entraron en Zalambessa, una ciudad de unos 15.000 habitantes sobre la frontera con Eritrea que estaba en manos de los rebeldes de Tigray. Así lo confirmaron el martes 13 seis fuentes —cuatro personas en contacto con vecinos, un diplomático y un experto en el conflicto— citadas por Reuters; un vocero de una milicia progubernamental no confirmó que el ejército controle la ciudad, y ni las fuerzas armadas ni la oficina del primer ministro Abiy Ahmed respondieron a la agencia. Según testigos y un monitor del conflicto, tropas eritreas habían cruzado a Zalambessa la semana anterior para apoyar a los rebeldes, y no estaba claro si seguían allí. Eritrea niega cualquier incursión: en una carta vista por Reuters, su canciller, Osman Saleh, pidió al Consejo de Seguridad que actúe contra Addis Abeba invocando el Capítulo VII de la Carta de la ONU y calificó de «declaración de guerra» las acusaciones etíopes de invasión. El Consejo tenía prevista para el martes una reunión a puertas cerradas sobre el Cuerno de África, según la presidencia griega del organismo.
Actualización 10 de octubre, 04:10 ART: Etiopía acusó formalmente a Eritrea de una «invasión total» del norte de su territorio, y Eritrea respondió que es Addis Abeba la que le hace la guerra. En una carta fechada el jueves 8 de octubre y difundida el viernes a las agencias de noticias, dirigida al Consejo de Seguridad de la ONU y al canciller francés, Jean-Noël Barrot, el canciller etíope, Gedion Timothewos, afirmó que tropas eritreas avanzaron hasta 60 kilómetros dentro de Tigray y exigió su retiro, según AFP y Reuters citadas por Al Jazeera. El ministro de Información de Eritrea, Yemane Gebremeskel, rechazó la acusación en X: habló de una «guerra de agresión no provocada» de Etiopía contra su país, sostuvo que las declaraciones etíopes de 2023 sobre el acceso al mar equivalían a una declaración de guerra y acusó a Addis Abeba de usar el conflicto para apoderarse del puerto eritreo de Assab. Etiopía acusa a Eritrea de respaldar al TPLF, algo que Asmara niega. En la última semana, según testigos citados por AFP, los rebeldes perdieron también las ciudades de Shire y Adigrat, donde se vieron tropas eritreas antes de ataques con drones etíopes contra ellas. No hay balances oficiales de víctimas.
Las fuerzas federales de Etiopía, junto con la Fuerza de Paz de Tigray —una facción escindida del Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (TPLF)—, tomaron el control de Mekelle, la capital de la región de Tigray, en el norte del país. El TPLF anunció en la noche del sábado 3 de octubre, en redes sociales, que se había «retirado temporalmente» de la ciudad para «operar desde otro lugar», y el domingo fuentes de la milicia progubernamental, trabajadores humanitarios y vecinos confirmaron a Reuters que las tropas federales controlaban la ciudad, según Al Jazeera.
Horas antes, ese mismo sábado, las fuerzas federales habían recuperado el aeropuerto Alula Aba Nega de Mekelle. «Los militares tienen el control total del aeropuerto», dijo a la agencia AP un general etíope que pidió no ser identificado. Los combatientes tigriños lo habían tomado el 23 de septiembre, lo que llevó a Ethiopian Airlines a suspender sus vuelos a Mekelle, Axum y Shire, según AP. Ni el gobierno federal ni el TPLF habían emitido comunicados oficiales sobre el aeropuerto, y los cortes de internet y de telefonía dificultan la verificación independiente en la región.
Cómo se llegó hasta acá
La guerra de 2020-2022 entre el gobierno del primer ministro Abiy Ahmed y el TPLF dejó un saldo de muertos que AP estima en decenas de miles y Al Jazeera en cientos de miles, además de millones de desplazados. Terminó con el Acuerdo de Pretoria, firmado en noviembre de 2022 con mediación de la Unión Africana, que dejó sin resolver los territorios en disputa y el desarme de las fuerzas tigriñas. En julio de 2026, el TPLF declaró que el acuerdo había «colapsado de hecho» y acusó al gobierno federal de no cumplirlo; Addis Abeba rechazó esa caracterización, según Al Jazeera.
Los combates a gran escala se reanudaron el 23 de septiembre, después de que siete grupos armados y políticos formaran una alianza opositora que incluye al TPLF y a milicias de otras regiones. La lucha se extendió a la vecina región de Afar, y el 1 de octubre se escucharon explosiones en Addis Abeba, incluso cerca del cuartel general militar, según Al Jazeera. Las rutas que unen Tigray y Afar están cerradas al tránsito civil y los servicios de comunicaciones y bancarios quedaron interrumpidos, informó AP.
La ruptura con Eritrea
El conflicto ya tiene una dimensión regional. Etiopía acusó a Eritrea, Sudán y Egipto de respaldar a la coalición opositora; Jartum y El Cairo lo negaron, y Eritrea también rechazó la acusación, según AP y Al Jazeera. La semana pasada, el Ministerio de Relaciones Exteriores etíope cerró su embajada en Asmara y declaró persona non grata a diez diplomáticos eritreos, invocando amenazas a la seguridad nacional, y Eritrea respondió cortando las relaciones diplomáticas.
El Departamento de Estado de Estados Unidos pidió a Etiopía y Eritrea que respeten «la soberanía y la integridad territorial de sus vecinos» y advirtió que «el Cuerno de África no puede sostener otro conflicto militar», según AP y Al Jazeera.
Por qué importa
Etiopía es uno de los países más poblados de África y un actor central del Cuerno de África, una zona vecina a las rutas del mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb, donde también se reactivó la guerra en Yemen. Devengado contó aquí la nueva ofensiva del gobierno yemení contra los hutíes. Una guerra abierta entre Etiopía y Eritrea —que combatió del lado federal en la guerra de 2020-2022— sumaría un foco más de inestabilidad a esa franja.
Qué sigue
Abraham Belay, expresidente de la administración interina de Tigray, dijo que se están armando nuevas estructuras administrativas en la región, desde el nivel comunitario hacia arriba, y que habría elecciones regionales en los próximos meses, según la cadena estatal Fana citada por Al Jazeera. El TPLF, encabezado por Debretsion Gebremichael, no precisó dónde se reagruparon sus fuerzas. Los balances de víctimas de los combates de las últimas dos semanas no fueron informados por fuentes oficiales.
Las citas de AP, Al Jazeera y el Departamento de Estado son traducciones de Devengado.
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