Choque de trenes en España: murió Agustín Randazzo, el argentino que estaba desaparecido, y son dos las víctimas argentinas; el balance oficial sigue en 69 muertos

Actualización 29 de octubre, 19:25 ART — dos víctimas argentinas: Agustín Randazzo, el argentino de 51 años que estaba desaparecido desde el choque, murió en el accidente, según confirmaron sus allegados (elDiarioAR). Vivía en Madrid desde 2002, trabajaba en comunicación y viajaba hacia Sevilla en el octavo coche del Iryo, uno de los más afectados. Es la segunda víctima argentina: la Cancillería ya había confirmado la muerte de una ciudadana argentina y que otro seguía con paradero desconocido, según Europa Press. La Nación y Perfil identificaron a la fallecida como Ana Martina Conte Grand, podóloga sanjuanina de 32 años que viajaba con su hermano en el coche 7. El Ministerio de Asuntos Exteriores de España informó que entre los pasajeros había 42 extranjeros de siete nacionalidades: un fallecido, siete heridos, diez ilesos y 24 cuya situación se desconocía, cifras sujetas a actualización. El balance oficial seguía en 69 muertos a última hora de la tarde argentina, según EFE; algunos medios mencionaron 74, una cifra que no figuraba en los partes oficiales al corte.
Actualización 29 de octubre, 08:30 ART — 69 muertos y 53 heridos internados: El gobierno de Castilla-La Mancha elevó el balance a 69 muertos, según difundieron Benavente Digital y elDiario.es citando a la Junta y a García-Page (a primera hora del jueves el número oficial seguía en 68). De los 110 heridos atendidos, 60 ya recibieron el alta; la portavoz regional, Esther Padilla, informó que 53 siguen internados, 15 de ellos en terapia intensiva. La búsqueda continúa en la zona con perros, drones térmicos y maquinaria pesada, y el juzgado restringió el acceso al lugar y prohibió retirar elementos sin autorización judicial, según El Pespunte. El ministro de Transportes, Óscar Puente, reconstruyó la secuencia: la falla del sistema de señalización LZB se produjo a las 8.30, el centro de control de Adif autorizó al AVE a reanudar la marcha a las 8.36 y el choque ocurrió minutos antes de las 9; calificó esa autorización de «a todas luces errónea». El Gobierno prometió depurar responsabilidades en Adif. El luto oficial rige desde las 0 del jueves 29 hasta las 23.59 del sábado 31. No se informaron detenciones. Los balances son provisionales.
Actualización 28 de octubre, 13:30 ART — 68 muertos y tres días de luto oficial: El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, elevó el balance a 68 muertos poco antes de las 15.45 de España (11.45 de la Argentina) y advirtió que la cifra puede subir porque los rescatistas todavía no llegaron al fondo de los vagones. Desde Urda, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dijo que «España está de luto», anunció tres días de luto oficial, del 29 al 31 de octubre, y prometió: «Vamos a llegar hasta el final y si ha habido negligencias, se sabrá». También sostuvo que no es asumible sufrir «dos accidentes ferroviarios en un mismo año» y que el origen de ambos «nada tiene que ver». La ministra de Sanidad, Mónica García, habló de casi 80 heridos trasladados a hospitales de Toledo, Albacete, Ciudad Real y Alcázar de San Juan, más tres en la Comunidad de Madrid, con 15 heridos graves. En su comparecencia, Óscar Puente ubicó la caída del sistema de seguridad LZB «sobre las 8.30» y atribuyó al centro de control la orden de reanudar la marcha del AVE a las 8.36, aunque dijo que no responsabilizó «a nadie» y defendió que el sistema ferroviario español «es seguro». Según Libertad Digital, la Guardia Civil interroga al operario del centro de control de Adif que regulaba la línea; la investigación judicial quedó en manos de un juzgado de Orgaz. La exministra Fátima Báñez, que viajaba en el Iryo, seguía sin ser localizada, según dijo por la tarde el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que pidió una investigación del Gobierno y otra judicial.
Actualización 28 de octubre, 11:30 ART — Puente apunta a una «decisión errónea» del centro de control: En su comparecencia, el ministro de Transportes, Óscar Puente, dijo que al AVE se le dio una orden para que reanudara la marcha que fue «una decisión errónea» y que nunca se corrigió, y atribuyó esa decisión al centro de control de Atocha, «a través de sus operarios», según recogió elDiario.es. Calificó las circunstancias de «inexplicables»: el Iryo estaba detenido y la señal estaba en rojo, y el AVE fue autorizado a circular con la velocidad limitada a 40 km/h, algo que debía permitirle al maquinista frenar. «El operario tenía experiencia, se le pone un auxiliar, los trenes estaban parados», dijo, y descartó renunciar: «En este momento estoy pensando en esclarecer esto». El balance sigue en al menos 64 muertos, según García-Page, y Protección Civil contabilizó más de 179 heridos. La Guardia Civil abrió oficinas en Madrid, Sevilla, Córdoba y Toledo para tomar muestras de ADN a familiares directos y avanzar en la identificación de las víctimas. La circulación en la línea Madrid-Andalucía sigue suspendida, sin fecha de reapertura, y las causas continúan bajo investigación.
Sus allegados confirmaron que Randazzo, de 51 años y radicado en Madrid, viajaba en el octavo coche del Iryo. La Cancillería ya había confirmado la muerte de una argentina. España contabiliza 42 extranjeros afectados de siete países, 24 de ellos sin ubicar en el último recuento.
Al menos 64 personas murieron este miércoles en el choque de dos trenes de alta velocidad cerca de Urda, en la provincia española de Toledo, según el último balance que dio el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, difundido poco antes de las 14 de España (10 de la Argentina). De acuerdo con Page, 34 de las víctimas viajaban en el tren de Iryo y el resto en el AVE de Renfe, y la cifra todavía puede aumentar.
El accidente ocurrió a las 8.54 (4.54 de la Argentina), según el servicio de emergencias 112 de Castilla-La Mancha, cerca del kilómetro 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, entre los municipios de Mora, Orgaz y Urda. El AVE 2080 de Renfe, que había salido de Madrid-Atocha hacia Sevilla con 397 pasajeros, alcanzó por detrás al Iryo 6076, que estaba detenido en la vía en el mismo sentido con 147 personas a bordo, entre ellas un bebé, según la portavoz del gobierno regional, Esther Padilla. En total viajaban 544 personas. El impacto hizo descarrilar al menos tres coches, y los dos últimos del Iryo cayeron por un terraplén.

Un balance que subió durante toda la mañana
Las cifras oficiales cambiaron a lo largo del día. A las 12.43 de España, Emergencias de Castilla-La Mancha confirmaba 30 muertos y «cerca de un centenar de heridos». Poco después, desde el puesto de mando instalado en Urda, Page habló de unos 80 heridos —unos 50 con síntomas de gravedad variable y «algunos muy graves»— y advirtió: «Damos por hecho que van a aparecer más». Luego elevó el número de víctimas fatales a 64.
En el lugar trabajan bomberos, Protección Civil, la Unidad Militar de Emergencias (UME), tres helicópteros sanitarios y unidades de terapia intensiva móviles. La Guardia Civil sumó equipos de rescate en montaña, unidades con perros y su oficina de atención a familiares, y empezó a tomar muestras de ADN a los parientes de los pasajeros para identificar a las víctimas. La Junta activó su plan de emergencias a las 9.15 y el Hospital Universitario de Toledo suspendió las cirugías programadas para liberar quirófanos.
Qué se sabe de las causas
Las causas no están determinadas. Según la Guardia Civil, citada por Libertad Digital, el Iryo llevaba entre cinco y diez minutos detenido cuando fue embestido, y de forma preliminar se apunta a un posible fallo en la detección o la señalización. Pasajeros consultados por medios españoles contaron que los trenes se habían frenado por una avería en las señales. Page evitó adelantar hipótesis «antes de que lo digan los especialistas». El Consejo General del Poder Judicial ofreció refuerzos al juzgado de Orgaz, con jurisdicción en la zona.

La línea a Andalucía, cortada
Adif, el administrador de la infraestructura ferroviaria, suspendió la circulación en la línea Madrid-Andalucía y habilitó puntos de atención en Atocha, Sevilla-Santa Justa, Córdoba y Urda; Renfe pidió reservar su teléfono 900 10 10 20 para familiares y viajeros. Ouigo canceló sus ocho trenes del día entre Madrid y Andalucía, e Iberia fijó un precio máximo de 99 euros para sus vuelos entre Madrid y Andalucía hasta el 8 de noviembre.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, se instaló a las 9.40 en el centro de control de Adif en Atocha y convocó una comparecencia para las 14 de España (10 de la Argentina). El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se declaró «consternado» y viajaba hacia Urda, y el rey Felipe VI suspendió su agenda. Según fuentes de la CEOE y de la Junta de Andalucía citadas por la prensa española, la exministra Fátima Báñez, que viajaba en el Iryo, seguía sin ser localizada.
Por qué importa
Es el segundo accidente grave de la alta velocidad española en 2026: en enero, el descarrilamiento y choque de trenes en Adamuz (Córdoba) dejó 46 muertos, según el balance oficial informado a fines de ese mes. Con el número actual, el de Urda ya lo supera. La línea Madrid-Andalucía es uno de los corredores ferroviarios más transitados de España y la operan Renfe, Iryo y Ouigo desde la liberalización del mercado.
Qué sigue: la identificación de las víctimas, la declaración del operario del centro de control ante la Guardia Civil y el juzgado de Orgaz, y las primeras conclusiones sobre la caída del sistema LZB. Devengado actualizará esta nota con los balances oficiales.
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