Bukele lanzó una operación militar en Haití para rescatar a cuatro técnicos de aviación salvadoreños secuestrados por pandillas

El presidente de El Salvador advirtió que «el ataque de hoy no es nada comparado con lo que está por venir» si no los liberan vivos. Los cuatro militares están desaparecidos desde el domingo, cuando pandillas atacaron un blindado de la fuerza internacional en las afueras de Puerto Príncipe; Haití dijo que el rescate es una «prioridad absoluta».
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció el miércoles 21 de octubre que lanzó una operación militar para rescatar a cuatro técnicos de aviación salvadoreños secuestrados por pandillas en Haití, y advirtió que habrá una respuesta más contundente si no son liberados con vida. En un mensaje publicado en X a las 15:58 (hora argentina) y escrito en criollo haitiano, dirigido a los jefes de las pandillas, sostuvo que «el ataque de hoy no es nada comparado con lo que está por venir» si no liberan vivos a los cuatro rehenes, y agregó: «No tomen nuestras palabras como amenazas vacías. Ya hemos terminado con las pandillas en El Salvador, y podemos terminar con las de ustedes también» (traducción de X al español).
Los cuatro militares están desaparecidos desde el domingo 18, cuando pandillas abrieron fuego contra un vehículo blindado en la zona de Santo, en Croix-des-Bouquets, en las afueras de Puerto Príncipe. Según AP, huyeron del vehículo en llamas; Bukele, en cambio, escribió que fueron secuestrados «de manera cobarde» cuando regresaban de comprar comida en un mercado de la zona. Fue el primer gran ataque desde que empezó a operar la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), la misión internacional respaldada por la ONU.
Bukele les exigió a los jefes de las pandillas que devuelvan a los salvadoreños vivos y sin daño y prometió que, si lo hacen, «todo volverá a ser como antes del secuestro». «La decisión está en sus manos», cerró. Según AP, también publicó un video de vehículos blindados con los vidrios estallados avanzando entre columnas de humo. No quedó claro si la ofensiva anunciada estará a cargo de fuerzas salvadoreñas, haitianas o de la misión internacional.

Qué dijo Haití
El gobierno haitiano difundió el miércoles por la noche un comunicado en el que calificó el secuestro como una «prioridad absoluta» y aseguró que se están movilizando «todos los recursos necesarios» para lograr la liberación. Informó que en la oficina del primer ministro se hizo una reunión para evaluar las operaciones en curso y reforzarlas en coordinación con la fuerza internacional. AP no pudo establecer si las autoridades haitianas tenían confirmación de que los cuatro siguen con vida, y la misión no respondió de inmediato a sus consultas.
Según Bukele, los cuatro «no son combatientes» sino técnicos de aviación, y la misión salvadoreña en Haití cuenta sólo con pilotos y personal técnico, cuyo trabajo principal es hacer evacuaciones médicas y salvar vidas, «no hacer la guerra». A comienzos de octubre, sin embargo, la Asamblea Legislativa salvadoreña aprobó una ley que prorrogó por un año la participación de sus fuerzas armadas y autorizó a desplegar personal civil y militar «según las necesidades de la misión», más allá de las evacuaciones médicas que fijaba el decreto anterior.
Nadie reivindicó el ataque. La zona está bajo control de bandas como Chèn Méchan, Kraze Barye, de Vitelhomme Innocent, y 400 Mawozo, de Lanmo Sanjou; los dos jefes están sancionados por la ONU y por Estados Unidos. Según AP, la fuerza internacional seguía combatiendo en esa comunidad y pidió a los vecinos que no salieran de sus casas.

Por qué importa
El ataque pone a prueba a la misión con la que la ONU busca recuperar el control de Puerto Príncipe, donde las pandillas dominan cerca del 70% del territorio, y llega mientras Haití se prepara para su primera elección general en más de una década. La GSF tiene más de 2.000 efectivos en el terreno, de países como El Salvador, Chad, Jamaica y Guatemala; la ONU autorizó en 2025 hasta 5.550 integrantes, y el Consejo de Seguridad prorrogó el mandato al menos hasta marzo de 2027.
Para Bukele, que construyó su perfil internacional con la ofensiva contra las pandillas en su propio país, el caso es también una prueba política fuera de sus fronteras. Según la ONU, la violencia de las bandas desplazó a casi 1,5 millones de personas en Haití en los últimos años, y entre enero y mediados de septiembre dejó más de 5.700 muertos o heridos y más de 230 secuestrados.
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