El Banco Mundial elevó a 4,5% el crecimiento de Asia Oriental y el Pacífico en 2026 por el auge de las exportaciones para la IA, pero advirtió que puede volverse una debilidad

Su informe semestral subió la proyección 0,3 puntos y mejoró con fuerza a Vietnam (7,4%), Malasia (5,1%) y Tailandia (2,0%). Señala tres riesgos: energía cara por más tiempo, una desaceleración de la inversión en IA y un El Niño muy fuerte.
El Banco Mundial proyecta que Asia Oriental y el Pacífico crecerá 4,5% en 2026, 0,3 puntos porcentuales más que en su pronóstico de abril, impulsada por la fabricación y exportación de bienes de alta tecnología que sostienen el auge global de la inteligencia artificial. Lo informó este martes 6 de octubre en Washington, al presentar su Actualización Económica semestral para la región, en la que también advierte que esa misma dependencia de la IA «podría convertirse en una debilidad» si la actividad vinculada a la tecnología se enfría.
Según los cuadros del informe, la región creció 5,0% en 2025 y se desaceleraría a 4,4% en 2027 y 4,3% en 2028: un promedio de 4,4% anual para 2026–28. Sin China, el crecimiento de este año sería de 4,7%, medio punto más que lo previsto en abril.
Quiénes ganan con la IA
Las mayores correcciones al alza son para las economías más metidas en las cadenas de valor de los bienes para la IA. El organismo subió 1,1 puntos su previsión para Vietnam, a 7,4%; 0,7 puntos la de Malasia, a 5,1%, y 0,7 la de Tailandia, a 2,0%. En sus cuadros, Indonesia pasa a 5,2% (+0,5) y Mongolia a 5,7% (+0,7); Filipinas se mantiene en 3,7%.
Para China, la mayor economía de la región, los cuadros del informe consignan 4,5% en 2026 (+0,3) y 4,3% en 2027, mientras que el comunicado de prensa habla de un crecimiento de 4,4%. En ambos casos, el Banco Mundial atribuye la moderación a una demanda interna limitada por un mercado laboral débil y por el ajuste del sector inmobiliario.
El lado más flojo son las islas del Pacífico, «particularmente vulnerables a los altos precios de la energía», según el comunicado: crecerían alrededor de 2%, medio punto menos de lo previsto (2,1% en los cuadros; 2,2% en el comunicado). Samoa sufre el mayor recorte, a 0,2% (−3,8 puntos), y Camboya baja a 3,5% (−0,4).

La advertencia: energía, IA y El Niño
El informe, titulado en su primer capítulo «Vientos a favor de la IA, vientos en contra de la energía», sostiene que el freno por los precios altos de la energía fue menor que el esperado, amortiguado por las fuerzas del mercado, el mayor uso de renovables, la liquidación de inventarios y los subsidios al consumo. Pero señala que el aumento de las presiones inflacionarias que se vio en todo el mundo fue «particularmente agudo» en la región.
El Banco Mundial identifica tres riesgos para el pronóstico:
- Energía cara por más tiempo: podría alterar cadenas de suministro, subir la inflación y endurecer las condiciones financieras, sobre todo en las islas del Pacífico, muy dependientes de la energía importada.
- Un enfriamiento de la IA: la participación en las cadenas de valor de la IA «ha sido una fuente de fortaleza» pero podría volverse una debilidad si esa actividad se desacelera, con contagios de una baja de la inversión en IA y tensiones financieras asociadas.
- Un El Niño muy fuerte: el organismo ve una «alta probabilidad» de un episodio muy intenso y recuerda que los anteriores dañaron cosechas y la actividad económica.
«La profunda integración de Asia Oriental y el Pacífico en las cadenas globales de valor y su dinamismo económico posicionaron a la región para beneficiarse del auge global de la actividad vinculada a la IA», dijo Carlos Felipe Jaramillo, vicepresidente del Banco Mundial para la región. «El desafío ahora es convertir la fortaleza de la región en la producción de bienes relacionados con la IA en una adopción amplia de la IA que impulse la productividad y cree más y mejores empleos para millones de personas».

La IA más allá de las fábricas
El capítulo especial sobre IA concluye que la región produce el hardware del auge, pero la adopción de la tecnología en el resto de la economía todavía es desigual y queda detrás de las economías avanzadas. Algunos datos del informe:
- Sólo 13% de los empleos de la región requieren pensamiento complejo y criterio —el tipo de trabajo en el que la IA más ayuda—, contra 39% en las economías avanzadas.
- Cerca de 1% de los avisos de empleo en línea de las economías emergentes de la región pide habilidades de IA, frente a 6% en Singapur y 2–3% en Polonia y la India.
- En Tailandia, 12% de las empresas usa alguna tecnología de IA y 4% paga por software o sistemas de IA, contra 43% y 23% en Estados Unidos.
- Las economías emergentes de la región explicaron sólo 1% de las patentes globales de IA en 2021–24, aunque el triple que otras emergentes; la innovación regional se desplaza de Japón hacia China y Corea del Sur.
El organismo todavía no detecta un impacto visible de la IA sobre los empleos automatizables en las economías emergentes de la región, a diferencia de la evidencia de efectos negativos que empieza a aparecer en las avanzadas. Para la mayoría de los países, dice, las ganancias de corto plazo vendrán de la «IA pequeña»: adoptar y adaptar herramientas existentes y accesibles. Recomienda facilitar la adopción (clima de negocios, infraestructura energética y digital, financiamiento y capacitación), adaptar la IA a sectores que emplean a gran escala, como el turismo y la agroindustria, y usar al Estado como usuario y regulador de la tecnología.
Por qué importa
El informe pone cifras a una tensión que atraviesa los mercados: buena parte del crecimiento asiático de este año descansa en la demanda de servidores, chips y componentes para la IA. Si esa inversión se frena, el golpe llegaría primero a los exportadores que más subieron, como Vietnam y Malasia. China, que crecería por debajo de la región, es además un socio comercial clave de la Argentina.
Qué sigue
El Banco Mundial suele actualizar sus proyecciones globales en enero, con el informe Perspectivas Económicas Mundiales. Para la región, su actualización semestral suele publicarse en abril y en octubre.
Fuentes: Banco Mundial, comunicado del 6 de octubre de 2026; «East Asia and Pacific Economic Update», octubre de 2026, capítulo 1 (resumen y cuadro de pronósticos) y capítulo 2 (IA); página del informe; cobertura de CNBC.
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